10 CONSEJOS PARA MANTENER TU COCHE A PUNTO

Hoy en día hace falta que todos tengamos una responsabilidad medioambiental correcta, y los talleres quieren formar parte de este grupo de gente tanto como cualquiera, así que desde sus posibilidades y si los conductores de los coches tenemos un correcto cuidado de nuestros vehículos, es posible minimizar este impacto y huella medioambiental que vamos dejando tras nosotros.

Para ello, hemos recopilado 10 puntos que pueden ayudarnos en nuestro cometido.

1. Amortiguadores

Cuando hablamos de coches tenemos un concepto llamado “triángulo de la seguridad”. En él incluimos los amortiguadores, los neumáticos y los frenos. Éstos primeros, son muy importantes a la hora de conducir a altas velocidades o en situaciones de riesgo, ya que son los encargados de controlar el coche. Para que su funcionamiento sea el correcto, factores como la carretera, la carga del vehículo, las condiciones meteorológicas o el kilometraje hacen que funcione correctamente o que dejen de ser adecuados. Para evitar estos posibles percances se recomienda revisar el coche cada 20.000 km.

2. Escobillas limpiadoras

En caso de condiciones meteorológicas lluviosas, es imprescindible. Si no hacen correctamente su trabajo de barrer bien y evacuar el agua (o nieve), impiden que la visión sea la mejor posible y por lo tanto nos puede provocar problemas. Siempre que los limpiaparabrisas no hagan ruidos, salten zonas, dejen empañados extraños o no barran bien, hay que aconsejar su recambio. Incluso es muy recomendable que después de verano, época en la que sufren más daños, se cambien. 

3. Filtros

Los filtros deberían controlarse como mínimo una vez al año. Nos encontramos con varios tipos:

  • Filtros de aceite: el uso del motor provoca la aparición de partículas metálicas que caen sobre el lubricante, el filtro del aceite se ocupa de retenerlas para que no afecten negativamente al motor. 
  • Filtros de aire: este es el encargado de que el aire que llega al motor no contiene partículas abrasivas y garantiza una buena combustión, y que el consumo de combustible se mantiene en niveles correctos. 
  • Filtros de combustible: según el tipo de vehículo del que hablemos será distinto; si es de gasolina, por ejemplo, su misión será eliminar impurezas que pueda generar el combustible antes de que llegue al motor. Para los que funcionan con gasóleo, tienen la función de eliminar los líquidos e intentar eludir la corrosión en el motor.
  • Filtros de habitáculo: probablemente los menos conocidos y más necesarios, pues contrariamente a los anteriores, no tienen la obligación de cuidar a nuestro coche; cuidan de aquellos que lo ocupan. Atrapan el polvo y polen que se suspende en el ambiente y en caso de contar con pasajeros alérgicos frecuentemente es importante tenerlos en cuenta y revisarlos.

4. Neumáticos

Como cuando hablábamos de las escobillas limpiadoras, es uno de los objetos del coche al que le influyen distintos factores durante su vida útil. Sus componentes, la forma en la que los han tenido almacenados previamente a venderlos, la manera de conducir del piloto… no existe una fórmula mágica que nos indique que a “x” km los neumáticos necesitan ser sustituidos, sino que hace falta que nos fijemos en las pistas que nos pueden ir dejando a medida que empiezan a desgastarse: si notamos vibraciones o ruidos, percibimos que sufren un desgaste anómalo, comportamiento extraño a la hora de frenar… ASETRA recomienda la revisión de estos una vez al año por cada 14.000 km aproximadamente.

5. Frenos

Mantener los frenos en buen estado es primordial para la seguridad, así que de nuevo se recomienda que las revisiones de estos se hagan una vez al año. Cuanto más desgastados estén sus sistemas, más grande es la distancia que recorreremos en un momento de frenada. La forma de conducir del conductor es lo que suele determinar, junto con el medio por el que el vehículo rueda, el estado y la forma de desgastarse de los frenos.

Es vital que se revisen ante la mínima sospecha de que no funcionan como de costumbre; chirridos, ruidos, lentitud a la hora de “reaccionar”.

6. Lubricantes

Su función vital es minimizar el nivel de desgaste de las piezas del motor entre otras cosas como ayudar a la refrigeración, evitar pequeñas fugas o canalizar partículas metálicas hacia el filtro. 

Cada 1500 km aproximadamente es recomendable hacer una comprobación del nivel del depósito del lubricante, pero no es necesario hacer el cambio completo de los mismos hasta los 15.000 km (máximo recomendado).

7. Iluminación

La luz no solo es importante para alumbrarnos el camino y despejar por dónde vamos a pasar… sino que es necesaria también para enseñar a otros dónde estamos. Anteriormente era obligatorio llevar recambios para las lámparas, pero ya no son necesarios debido a que son complejas de montar y pueden conllevar peligros eléctricos; de todas formas es recomendable revisar el buen funcionamiento de todas las luces más a menudo de lo que revisamos los otros factores del coche, por ejemplo mensualmente.

8. Sistema de escape y catalizadores

Los sistemas de escape tienen dos objetivos: reducir las emisiones contaminantes y el ruido de los gases que deja el motor. Su tarea es dura y provoca que evitar su deterioro sea inevitable, pero igualmente podemos detectar si falla o tiene fugas por una notable falta de potencia del motor y porque el consumo del lubricante aumentará.

De la misma manera, los catalizadores ayudan a prevenir los incendios en vehículos, y cuando tratamos con ellos es importante revisarlos cada 80.000 km como máximo; para evitar dañarlos más se recomienda mantener el motor en ralentí un par de minutos antes de iniciar la marcha, o evitar subirse a bordillos. 

9. Correa de distribución

Es la encargada de sincronizar los cuatro tiempos del motor, el cierre y apertura de las válvulas de admisión, el escape y la bujía. Es importante tener cuidado con esta pieza para no provocar después una avería mayor en el motor. Es complicado detectar el deterioro de esta parte del coche, así que lo más recomendable es reponerla y revisarla.

10. Medio ambiente

Una parte importante es tener cuidado con los residuos que dejamos atrás al reponer piezas de un coche, primero de todo porque son muy contaminantes y además pueden considerarse delito si no se reciclan correctamente. Así que a la hora de cambiar por nuestra cuenta algún componente del coche, o el coche en sí, debemos recordar siempre depositarlo en un punto limpio.

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